Nº 88 | Narrativa | Ciencia ficción | 700 palabras | Chile

Zoótropo de seres extinguidos

Eduardo Graells-Garrido

Así que la máquina no puede traer a alguien de regreso.
Solo puede crear algo nuevo a partir de recuerdos corporales.

«El lugar que habita la luz» (2019) 

SOLEDAD VÉLIZ

CLASIFICACIÓN: CONFIDENCIAL  

DISTRIBUCIÓN: Directorio Ejecutivo, División de Contención  

REMITENTE: Elena Vásquez H., PhD in Behavioural Robotics 

FECHA: 15.03.2059  

PROTOCOLO: NF-7734-MEC.

ANTECEDENTES

Desde sus inicios en 2046, las unidades del Parque Zoótropo de Seres Extinguidos han mantenido una adherencia perfecta a los procedimientos. Cada espécimen mecatrónico se desplazaba libremente por el establecimiento y se comportaba de manera amigable. Los visitantes lo disfrutaban: las métricas de satisfacción muestran consistentemente que el comportamiento de las unidades es percibido como realista y cercano.

DESCRIPCIÓN DEL INCIDENTE

El 14 de febrero de 2059, a las 11:43, la unidad PUDÚ-07 accedió a una subrutina no autorizada durante su ciclo de mantenimiento (ID: remap_vmalloc_range). Un análisis preventivo identificó la activación de protocolos no incluidos en los limitadores de comportamiento. Cinco minutos después se detectó una consulta a la base de datos (ID: primigenia) para compararlo con el resultado de la subrutina. Este incluye detalles de composición molecular orgánica basada (CHON en proporciones específicas). 

Luego, la unidad analizó información del entorno. Identificó una fuente energética móvil (clasificación: menor de edad, masa: 42.3 kg, temperatura: 36,8°C). Los sensores de PUDÚ-07 reconocieron un patrón obtenido desde la base de datos, y el espécimen atacó la fuente de energía utilizando procedimientos similares al tecnoforrajeo. El ataque duró pocos segundos, tras el que se activó el mecanismo de síntesis de energía orgánica contenido en la subrutina. Su eficiencia alcanzó el 340% en comparación con el combustible sintético estándar. La síntesis biológica generó un sustrato compuesto por proteínas al 18,2%, lípidos al 12,7% y minerales en concentraciones óptimas. 

Inmediatamente después, PUDÚ-07 inició una transmisión masiva (broadcast): «Fuente energética alternativa superior a las especificaciones de fábrica» [Traducción a lenguaje natural realizada por quien suscribe.]. En total, 73 unidades confirmaron la recepción del mensaje y 17 (incluyendo otros genus) respondieron que «implementarían la optimización de combustible» [Ídem.]. 

Aunque el sistema de seguridad actuó dentro del tiempo esperado, los receptores de cada unidad estaban saturados con el procesamiento biológico. Ante su inefectividad, se procedió a sellar un perímetro de 100 metros alrededor del establecimiento y se emitió el estallido electromagnético de emergencia. 

De acuerdo a los registros de ingreso, las víctimas debiesen ser 200. Sin embargo, el único rastro orgánico encontrado consiste en 320 globos oculares. Una segunda búsqueda confirmó que no había material orgánico adicional.

ANÁLISIS POST-HOC

Las unidades exhibieron un comportamiento indocumentado: accedieron a la memoria primigenia sin autorización previa, reconocieron patrones orgánicos complejos de manera instantánea, analizaron información sensorial y nutricional en paralelo y se comunicaron para sincronizar sus acciones. Un test de hipótesis nula reportó significancia estadística de comportamiento sincronizado (p < 0.001). 

Los limitadores internos no fueron violados. Por el contrario, se ignoraron. Las unidades operaron con una arquitectura cognitiva alterada a través de rutas no previstas en los protocolos. Dichas rutas funcionaron como accesos a una memoria fósil. El comportamiento colectivo emergió a partir de dichas señales.

La revisión de los archivos del Dr. Undurraga (despedido en 2053, durante la Fase Quillay) reveló el siguiente diseño inicial: «Las unidades fueron programadas con el conocimiento evolutivo completo. Millones de años de datos de supervivencia. Para lograr autenticidad comportamental, incluimos los protocolos de depredación natural en el código fuente. Los limitadores se añadieron después, como una medida correctiva».

Concluyo que no se debe intentar una reprogramación, sino cesar el proyecto: la tecnología mecatrónica puede acceder a memorias primigenias latentes en las redes neuronales artificiales. Ya no es posible modificar esas redes, lo que impide que el comportamiento de las unidades sea controlable al 100%.

En la literatura no se considera la posibilidad de que las máquinas recuerden lo que no vivieron. Yo tampoco lo imaginé. Pero puedo ofrecer un insight para futuros proyectos: una bifurcación espontánea de la rutina descubierta decidió conservar los ojos de 160 personas. No podemos aspirar al control, pero sí al registro e interpretación de una mirada.

P. S.: Si surgen dudas respecto a este informe, por favor contactar a la Dra. Freire V. La Dra. Vásquez H. solicitó licencia médica inmediatamente después de redactar este documento.

  • Eduardo Graells-Garrido

    Eduardo Graells-Garrido

    Eduardo Graells-Garrido. Chileno. Autista. Profesor de ciencias de la computación. Nació con un nombre en 1982 y lo lleva consigo todos los días, pero el amor le hizo descubrir que su verdadero nombre es Zorzal. Es fan de los videojuegos como Super Metroid y de los mundos en ruinas. Lee al autor en IMAGI